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::: Dorotatxu :::

3ª PREGUNTA REALIZADA

Nos encontramos en esta ocasión con una pregunta de Daniel. Para leerla y poder opinar, tendríais que pinchar en comentarios
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9 comentarios

Gorka 97 -

Me parece bien precisado por DOROTA lo que ella estima que es la verdad.
"Independientemente de cómo nosotros la consideremos, la verdad es una de las manifestaciones de lo que realmente algo es.
Quiere esto decir, que puesto que cuando algo es, es “algo”, y como tal se nos manifiesta, ése algo y por el hecho de serlo, es “un” algo, y tiene en sí determinadas características que lo hacen más o menos armónico y más o menos deseable, independientemente del modo en que nosotros lo consideremos."
Jesús es un hecho que está ahí y que la crítica cristiana moderna , científica incuentionable , presenta esa verdad de Jesús.

Joaquim -

Respuesta: Los naipes que hacen la función de cimientos son la Encarnación y la Resurrección. Si estos caen se llevan al resto, por eso el celo de la Congregación para la Doctrina de la Fe en que sus teólogos no se desvíen un pelo del núcleo esencial de la cristología. Los capones que va repartiendo últimamente son de campeonato.

Me gusta el cariz que va tomando todo esto.

Hola -

Bueno, esperaremos al próximo ring… por el momento, debo coincidir con Joaquim…

Tanto para “presuponer”, como para “concluir”, necesitamos de nuestra observación (léase distorsión).
No deja de compararse dos cosas que requieren de unos supuestos formulados por alguien: “ lo que se expresa y la situación real de algo, o el concepto real que se tiene”. Sin posibilidad de ser refrendado y reproducido, el razonamiento basado en la lógica tiene una utilidad más bien escasa, y un peligro bastante grande…

Es por eso que: “Que la Iglesia celebra Misterios” es la parte que más me gusta de la historia, y sobre la que algún día iniciaré mi propia consulta, algo parecido a lo siguiente:
De todos los misterios de la Iglesia, y conociendo su probada capacidad de adaptación cuando sus preceptos se han derribado a lo largo de su historia;
¿cuáles de ellos suponen los pilares insalvables de su fe?
¿Cuáles desmoronarían la fe, de ser probadamente inciertos, como si fuera un castillo de naipes?
en el caso de que alguno fuera susceptible de ser comprobado claro… si es lo malo no es que la verdad fuera revelada, sino que se le revelara a alguien…

Curiosidad que tiene uno…
Bueno, nuevamente saludos a todos, un placer…

Daniel -

Como soy el que he preguntado espero ansioso vuestra contestación.
Si os parece haré de juez al final del debate, porque me temo que mi capacidad dialéctica no está a vuestra altura.

Dorota -

Me temo que entre los tres os habéis ganado un nuevo artículo, chicos.
Alguien me definió como "azote de relativistas" en este mismo blog, y al parecer ése es el papel que me toca.
Primero lo elaboraré un poquito, y lo publicaré inmediatamente después del de las virtudes teologáles en Benedicto XVI que os tengo prometido.
Esperad cancha, porque la tendréis.
Un saludo a los tres.

Joaquim -

La verdad no iba a intervenir pero ya que los deportistas van subiendo al ring... Hola Daniel, saludos Hola (perdón, pero no he podido aguantarme).
“La verdad suele definirse como la conformidad existente entre lo que se expresa y la situación real de algo o el concepto real que se tiene acerca de un tema.
La verdad se hace evidente mediante un sistema de falsación que, llevado a sus últimas consecuencias, demuestra como las proposiciones que hemos tomado en cuenta y que nos motivaron en origen, son esenciales y necesarias para conocer si la firme convicción torna en verdad o no, dependiendo si el objetivo inicial se cumple en el acto final. Mientras las proposiciones no sean falsables, quedan dentro del ámbito de la lógica y la razón”. (Fuente: Wikipedia).
Dorota: “La verdad es una de las manifestaciones de lo que realmente algo es”. Si la verdad es manifestación de algo lo será de forma meramente intelectual pues la verdad como concepto raramente se manifiesta, pero bueno, aún aceptando que la verdad se pueda manifestar, habrá que reconocer que es una obviedad del estilo: “el corredor llegará cuando cruce la meta”.
Estamos en el mismo punto: saber si realmente la Verdad (Dios) es. Dorota dice que porque sabemos que es ilimitadamente único, verdadero, bondadoso y bello existe. ¿Y porqué sabemos eso? Porque se nos ha revelado. Es perfecto. Genial.
Lo malo es que de argumentaciones circulares de ese estilo podríamos hacer las que quisiéramos. Pero retomando la definición de verdad antes transcrita advertimos que ninguna de las proposiciones que se han utilizado para llegar a la verdad son esenciales ni necesarias para saber si la verdad (que es de lo que hablamos) es verdad. ¿Cómo sabemos que los trascendentales metafísicos son característica ilimitada de Dios? No lo sabemos, nos lo han contado.
Sinceramente, creo que no cuesta nada reconocer humildemente que la convicción de la que estamos hablando no queda dentro del ámbito de la lógica ni de la razón, que es una simple cuestión de FE, que la convicción que sustenta la fe no se puede demostrar de ningún modo, que la Iglesia celebra Misterios.
“Aporía: hace referencia a los razonamientos en los cuales surgen contradicciones o paradojas insolubles, en tales casos las aporías se presentan como dificultades lógicas casi siempre de índole especulativa”. (Fuente: Wikipedia).

Hola -

Hombre, sin ninguna gana de entrar en el relativismo absoluto, y la consiguiente discusión eterna, me temo que el absolutismo absoluto (valga la valgada) tampoco goza de mi aprecio…

Con todo mi respeto a los metafísicos, solo los “eruditos” en metafísica pueden entretenerse con semejantes definiciones.
Debido a que algo es, es “algo”, no creo que signifique nada más que un divertimento dialectico, no? Extrapolando el razonamiento, cabría esperar que dado que subes en ascensor, subes en ascensor, pero realmente tiene mayor significado que eso? (como comprobareis, la metafísica no es mi campo).

¿acaso realmente existe “lo que realmente” algo es? me temo que, estableciendo un paralelismo con la teoría de la relatividad general, esta frase no tiene ningún sentido sin un sistema al que referenciarlo…
¿o no es así? Si un árbol cae en el bosque, pero no hay nadie para verlo, ese árbol existió alguna vez? Bueno, me temo que si, el árbol existió (el “ente” para hablar con más propiedad), aunque alguien por ahí piense que sea imposible saberlo. En realidad, es el definirlo como árbol lo que tiene más miga…

Si se quiere, se puede pensar que realmente algo simplemente “es”.
Lo que supone un mero divertimento, en mi opinión, es tratar sobre “lo que realmente” es. Esto es lo que no se puede hacer sin referenciarlo a nada, o lo que es lo mismo, no se puede hacer “independientemente del modo en que nosotros lo consideremos”. Sencillamente no se puede hacer en términos absolutos.

Me temo que hablar de “determinadas características que lo hacen más o menos armónico y más o menos deseable, independientemente del modo en que nosotros lo consideremos.” es una contradicción en sí misma. No existen cualidades o características independientes del modo en que sean consideradas.

De hecho, me llama la atención como los cuatro “atributos” que tiene todo algo por el hecho de serlo (su unidad, su verdad, su bondad y su belleza), los denominados transcendentales metafísicos, se corresponden con características totalmente humanas (o realmente se puede hablar de la bondad intrínseca de un canalón?).

Aun a riesgo de parecer un Ateo redomado, imaginar algo como “aquel que tiene en Sí de un modo ilimitado todas las perfecciones de las que hablábamos” me resulta también una pérdida de tiempo, solo de pensar en lo cambiantes que son en el tiempo las consideradas “perfecciones”.

Bueno, la “verdad”, un paseíllo por los cerros de Úbeda ya he dado, pero ahí os dejo mis impresiones…
Un saludo a todos.

Dorota -

Pues mira, Daniel...
Independientemente de cómo nosotros la consideremos, la verdad es una de las manifestaciones de lo que realmente algo es.
Quiere esto decir, que puesto que cuando algo es, es “algo”, y como tal se nos manifiesta, ése algo y por el hecho de serlo, es “un” algo, y tiene en sí determinadas características que lo hacen más o menos armónico y más o menos deseable, independientemente del modo en que nosotros lo consideremos.
Estas características son, pues, “la verdad propia de ese algo” en sí: su verdad.
Pues bien, estos cuatro “atributos” que tiene todo algo por el hecho de serlo (su unidad, su verdad, su bondad y su belleza) son los denominados transcendentales metafísicos, y se dan con mayor o menor acabamiento en cualquier ente (en todo lo que es y por el hecho de serlo) entre si cohesionados.
Esto es lo que los hace perceptibles, y lo que nos permite también juzgar sobre su conveniencia o no para nosotros mismos, aunque nuestro juicio no sea para nada lo que los determina.
Otra cosa es la coyuntural percepción que tengamos de los mismos.
Así, cuando decimos que algo es verdad, lo que se está compartiendo puede que sea una percepción nuestra, pero cuando en este blog hablemos de la Verdad con mayúsculas, pensad que estamos ante un intento de referirnos a Aquel que tiene en Sí de un modo ilimitado todas las perfecciones de las que hablábamos, y del que sólo sabemos porque Él mismo se nos ha revelado.
Espero que mi explicación no resulte demasiado densal. Si así fuera, no dudes en seguir preguntando.

Daniel -

He leído la intervención de Joaquim y tu contestación, y ahora que estoy en racha se me ocurre preguntarte a ver qué es para tí la verdad.
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